El Hotel La Hacienda Bahía Paracas, siempre pensando en su comodidad, ofrece esta guía turística para que pueda visitar los destinos más atractivos de este santuario natural.
El destino ideal para los amantes del mar y la naturaleza. En la antigüedad esta península casi desértica sirvió de necrópolis para la cultura Paracas. Curiosamente, los habitantes de este pueblo no vivían en la zona, sino en los valles vecinos de Chincha, Pisco e Ica. Quizá, su única intención era enterrase ahí para pasar la eternidad junto al mar.
Es un pequeño archipiélago de islas rocosas. Allí conviven gran cantidad de aves y especies marinas como lobos y pingüinos. En el siglo S. XIX esta zona representó una fuente de ingresos para el país, debido a la utilidad del guano de las aves como fertilizante. Aún pueden verse los restos de los muelles que hace 150 años.
El Candelabro. Sobre la ladera de uno de los cerros que forman la península está ubicado este gigantesco dibujo sobre la arena. El diseño se asemeja al de un candelabro, por eso el nombre. Su origen no ha podido ser definido, lo que ha dado pie a muchas leyendas.
Su poco oleaje hace esta playa ideal para la pesca o caza submarina. Otras playas recomendables son la caleta de pescadores La Mina, Zumaque y Mendieta.
Tiene un mirador natural desde donde podrá apreciar una gran colonia de lobos marinos.
De suelo de piedras, se ubica en la zona norte de la península y es la preferida para la práctica del windsurf.
Presenta una exposición permanente de las piezas de la cultura Paracas halladas en las excavaciones de los cementerios de la zona.